Carme corazón de león

CARME
Fuente: Eldiario.es

Quizá os resulte extraño que titule así esta pequeña libertad que me he permitido, habida cuenta que lo que ha acabado tan prematuramente con la vida de Carme Chacón ha sido su corazón.

Pero para mí no hay contradicciones ni paradojas, lo que hizo de Carme lo que era fue su corazón, su corazón espiritual, todas esas virtudes, talentos y actitudes que se aliaron para configurar una personalidad como la suya.

Aunque la historia da muchas vueltas, creo que, si en aquellas primarias frente a Alfredo Pérez Rubalcaba en 2012 hubiera sido elegida Secretaria General del PSOE, podría haberse convertido en la primera mujer Presidente de Gobierno de nuestro país. En aquella ocasión contó con mi voto.

En 2007 fue la ministra más joven de la historia de España, en la cartera de Vivienda y posteriormente fue la primera ministra de Defensa de nuestro país y una de las primeras de Europa. Su nombramiento volvía a dar un revolcón a todas aquellas personas ancladas en el pasado que no contemplaban más posibilidad que un ministro de Defensa militar y además varón.

Cuando pasé a la reserva en 1990, ella estaba todavía en las Juventudes Socialistas. Si hubiera seguido en activo me hubiera encantado ser su edecán, a pesar de que ese es un destino que jamás me hubiera planteado para otra persona. No sé si los ministros llevan pantuflas en el ejercicio de sus funciones y si es una tarea de sus ayudantes traérselas, pero en su caso no solo no me hubiera importado, sino que hubiera sido un honor, como el del servirle un café o llevarle la cartera. Ella optó por mujeres para ese cargo, lo que es comprensible y que generó otra novedad, la primera mujer que ocupaba ese puesto en España en toda la historia.

Si echamos la vista atrás podremos recordar una imagen cuanto menos impactante, un 14 de abril —con toda la carga simbólica de la fecha— del año 2008 y tras tomar posesión, una mujer en avanzado estado de gestación pasaba revista a una compañía de honores y cinco días después volaba a Afganistán para hablar con las tropas sobre el terreno.

Su nombramiento y esa fotografía fue demasiado para la multitud de moradores de las cavernas que todavía existen en nuestro país y en el exterior y los comentarios machistas no se hicieron esperar, tanto desde algún periodista y alcalde nacional como incluso de algún primer ministro que se permitía comentarios irónicos, mientras contrataba jovencitas para sus fiestas en alguna isla del Mediterráneo. Si el Presidente Zapatero quería dejar claro que las cosas estaban cambiando en España, este nombramiento lo hizo evidente.

Mientras desempeñó el cargo no lo tuvo fácil: sustitución de toda la cúpula militar, repliegue de las tropas españolas de Kosovo, la piratería en el Indico, el terremoto de Haití con la muerte de cuatro soldados al estrellarse un helicóptero, el nuevo Reglamento de Honores Militares ajustado a la realidad de un estado aconfesional y que le generó de nuevo problemas con las cavernas, el inicio de la retirada de las tropas españolas de Bosnia-Herzegovina o la crisis de los controladores aéreos en 2010. Junto a ella un Teniente General atípico como Jefe del Estado Mayor de la Defensa, que ahora lucha por sus convicciones en otro partido de izquierda, habiendo sido muy criticado por ello. Personalmente creo que hicieron un equipo formidable y eso permitió que todas las vicisitudes relacionadas con nuestras tropas no terminaran en episodios inenarrables como aquel «al alba y con tiempo duro de levante…» de infausto recuerdo.

Mujer y catalana sin complejos y socialista por convicción ha sido una referencia política reconocida por la sociedad y miembros de todos los partidos. Defensora de la igualdad, dialogante y conciliadora mantuvo nuestras esperanzas de que, con personas como ella, Cataluña siga formado parte de un proyecto común de futuro en el que habrá que redefinir lo que aporta cada una de las partes.

Se nos ha ido una compañera, pero su ausencia debería servir para hacernos ver que hay otra manera de hacer política: seria, reflexiva y sin estridencias, como era ella.

Quizá tu corazón físico te abandonó, pero recordaremos tu otro corazón, ese que, sosteniendo al otro, te ayudó a ser lo que has sido, una mujer extraordinaria.

Valladolid, 11 de abril de 2017

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